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lunes, 1 de febrero de 2021

"El pentecostalismo como desafío pastoral y ecuménico". Dialogando con Jorge Alejandro Scampini


Largamente ignorado en el diagnóstico socio-pastoral de la Iglesia Católica, el pentecostalismo manifiesta una experiencia viva en el Espíritu, de Jesús como Señor, que confiere a la fe cristiana un tono kerygmático y testimonial radicalmente alejado de la tentación idolátrica. Búsquedas en el catolicismo como la de un encuentro personal con Jesucristo a través de su Palabra, el discipulado misionero y la necesaria reforma eclesial podrían verse significativamente alentadas por una experiencia ecuménica que se centre más en las actitudes y en las prácticas que en las definiciones teológicas. En contrapartida, el catolicismo podría ofrecer al pentecostalismo evangélico una mirada y discernimiento icónico más positivo de la cultura y la historia humana.

lunes, 27 de julio de 2015

Síntesis de la Bula "MISERICORDIAE VULTUS" (Papa Francisco, 11/04/2015)

"1. Jesucristo es el rostro de la misericordia del Padre. El misterio de la fe cristiana parece encontrar su síntesis en esta palabra [...]. 2. Siempre tenemos necesidad de contemplar el misterio de la misericordia. Es fuente de alegría, de serenidad y de paz [...3...], para poder ser también nosotros mismos signo eficaz del obrar del Padre. Es por eso que he anunciado un Jubileo Extraordinario de la Misericordia [...]
"4. [...] 'En nuestro tiempo, la Esposa de Cristo prefiere usar la medicina de la misericordia y no empuñar las armas de la severidad' (san Juan XXIII). [...5...]. ¡Cómo deseo que los años por venir estén impregnados de misericordia para poder ir al encuentro de cada persona llevando la bondad y la ternura de Dios! [...].
"6. 'Paciente y misericordioso' es el binomio que a menudo aparece en el Antiguo Testamento para describir la naturaleza de Dios [...7...]. 'Eterna es su misericordia' [...8]. Con la mirada fija en Jesús y en su rostro misericordioso podemos percibir el amor de la Santísima Trinidad [...]. 'Dios es amor' (1 Jn 4,8.16) [...]. Este amor se ha hecho ahora visible y tangible en toda la vida de Jesús [...]. Lo que movía a Jesús en todas las circunstancias no era sino la misericordia, con la cual leía el corazón de los interlocutores y respondía a sus necesidades más reales [...].
"9. [...] La misericordia no es solo el obrar del Padre, sino que ella se convierte en el criterio para saber quiénes son realmente verdaderos hijos [...]. Dejar caer el rencor, la rabia, la violencia y la venganza son condiciones necesarias para vivir felices [...10...]. La misericordia es la viga maestra que sostiene la vida de la Iglesia. Todo en su acción pastoral deberá estar revestido por la ternura con la que se dirige a los creyentes; nada en su anuncio y en su testimonio hacia el mundo puede carecer de misericordia [...12...]. Es determinante para la Iglesia y para la credibilidad de su anuncio que ella viva y testimonie en primera persona la misericordia [...]. En nuestras parroquias, en las comunidades, en las asociaciones y movimientos, en fin, dondequiera que haya cristianos, cualquiera debería poder encontrar un oasis de misericordia [...].
"14. La peregrinación es un signo peculiar en el Año Santo, porque es imagen del camino que cada persona realiza en su existencia. La vida es una peregrinación y el ser humano es viator, un peregrino que recorre su camino hasta alcanzar la meta anhelada [...].
"15. En este Año Santo, podremos realizar la experiencia de abrir el corazón a cuantos viven en las más contradictorias periferias existenciales [...]. Es mi vivo deseo que el pueblo cristiano reflexione durante el Jubileo sobre las obras de misericordia corporales y espirituales [...]. No olvidemos las palabras de san Juan de la Cruz: 'En el ocaso de nuestras vidas, seremos juzgados por el amor' [...].
"17. La Cuaresma de este Año Jubilar sea vivida con mayor intensidad, como momento fuerte para celebrar y experimentar la misericordia de Dios [...]. El sacramento de la Reconciliación nos permite experimentar en carne propia la grandeza de la misericordia [...]. Nunca me cansaré de insistir en que los confesores sean un verdadero signo de la misericordia del Padre. Ser confesores no se improvisa. Se llega a serlo cuando, ante todo, nos hacemos nosotros mismos penitentes en busca de perdón [...]. Ninguno de nosotros es dueño del Sacramento, sino fiel servidor del perdón de Dios. Cada confesor deberá acoger a los fieles como el padre en la parábola del hijo pródigo [...18...]. Durante la Cuaresma de este Año Santo tengo la intención de enviar los Misioneros de la Misericordia. Serán un signo de la solicitud materna de la Iglesia por el Pueblo de Dios [...], anunciadores de la alegría del perdón [...].
"19. La palabra del perdón pueda llegar a todos y la llamada a experimentar la misericordia no deje a ninguno indiferente [...]. Pienso en modo particular en los hombres y mujeres que pertenecen a algún grupo criminal [...]. La misma llamada llegue también a todas las personas promotoras o cómplices de corrupción [...]. La corrupción es una obstinación en el pecado, que pretende sustituir a Dios con la ilusión del dinero como forma de poder [...]. 
"20. No será inútil en este contexto recordar la relación existente entre justicia y misericordia. No son dos momentos contrastantes entre sí, sino dos dimensiones de una única realidad que se desarrolla progresivamente hasta alcanzar su ápice en la plenitud del amor [...]. Ante la visión de una justicia como mera observancia de la ley que juzga, dividiendo las personas en justos y pecadores, Jesús se inclina en mostrar el gran don de la misericordia que busca a los pecadores para ofrecerles el perdón y la salvación [...21]. La misericordia no es contraria a la justicia sino que expresa el comportamiento de Dios hacia el pecador, ofreciéndole una ulterior posibilidad para examinarse, convertirse y creer [...]. 
"22. En el sacramento de la Reconciliación Dios perdona los pecados, que realmente quedan cancelados; y sin embargo, la huella negativa que los pecados dejan en nuestros comportamientos y en nuestros pensamientos permanece. La misericordia de Dios es incluso más fuerte que esto. Ella se transforma en indulgencia del Padre que a través de la Esposa de Cristo alcanza al pecador perdonado y lo libera de todo residuo, consecuencia del pecado, habilitándolo a obrar con caridad, a crecer en el amor más bien que a recaer en el pecado [...]. Vivir entonces la indulgencia en el Año Santo significa acercarse a la misericordia del Padre con la certeza que su perdón se extiende sobre toda la vida del creyente [...]. 
"24. El pensamiento se dirige ahora a la Madre de la Misericordia. La dulzura de su mirada nos acompañe en este Año Santo, para que todos podamos redescubrir la alegría de la ternura de Dios [...]. Al pie de la cruz, María junto con Juan, el discípulo del amor, es testigo de las palabras de perdón que salen de la boca de Jesús. El perdón supremo ofrecido a quien lo ha crucificado nos muestra hasta dónde puede llegar la misericordia de Dios [...25...]. Desde el corazón de la Trinidad, desde la intimidad más profunda del misterio de Dios, brota y corre sin parar el gran río de la misericordia [...]".

viernes, 17 de enero de 2014

[15] EVANGELII GAUDIUM, Introducción y Capítulo I: "La transformación misionera de la Iglesia"


Retomamos el curso virtual "Siguiendo los pasos, gestos y enseñanzas del Papa Francisco" a partir de la Exhortación apostólica "Evangelii gaudium".



En las siguientes cinco fichas, presentaré una síntesis de cada uno de sus capítulos, los pondré en relación con textos previos del pontífice, concernientes al Año de la Fe, y propondré algunas preguntas para la meditación personal y la conversión pastoral-misionera.

Dice Francisco en el Capítulo primero ("La transformación misionera de la Iglesia") que "la nueva etapa evangelizadora [debe estar] marcada por la alegría" (EG 1), que surge del "encuentro personal con Jesucristo" (EG 3) y de la "salida misionera" (EG 15), porque "la vida se acrecienta dándola y se debilita en el aislamiento y la comodidad" (EG 10). 
"Cada vez que intentamos volver a la fuente y recuperar la frescura original del Evangelio, brotan nuevos caminos, métodos creativos, otras formas de expresión, signos más elocuentes, palabras cargadas de renovado significado para el mundo actual" (EG 11). La alegría "siempre tiene la dinámica del éxodo y del don, del salir de sí, del caminar y sembrar siempre de nuevo, siempre más allá" (EG 21).
Por eso, como el Señor, "¡atrevámonos un poco más a primerear!" (EG 24), propiciando una "opción misionera capaz de transformarlo todo" más que evangelizando "para la autopreservación" (EG 27). "Conversión misionera" y "pastoral" de las parroquias, del obispo y "también [d]el papado y las estructuras centrales de la Iglesia universal" (EG 30-32). 
"Una pastoral en clave misionera no se obsesiona por la transmisión desarticulada de una multitud de doctrinas que se intenta imponer a fuerza de insistencia" (EG 35), o por mantener "costumbres propias no directamente ligadas al núcleo del Evangelio" (EG 43), sino que más bien es una "Iglesia 'en salida' [...] con las puertas abiertas" (EG 46), que se concentra en la "misericordia [...] la más grande de las virtudes" (EG 37), permite que "todos puedan integrar la comunidad" (EG 47), se preocupa de que su "dinamismo misionero" llegue "a todos, sin excepciones", pero privilegia a los pobres y enfermos (EG 48). 
Concluye el Papa: "Prefiero una Iglesia accidentada, herida y manchada por salir a la calle, antes que una Iglesia enferma por el encierro y la comodidad de aferrarse a las propias seguridades" (EG 49).
Pueden seguirse textos previos, afines a los presentados, en Francisco, obispo de Roma en el Año de la Fe, pp.63-68 ("Necesarias reformas en la Iglesia") y 33-42 ("Una pastoral de la misericordia" y "Pastores con olor a oveja"). Puede verse una síntesis de toda la exhortación apostólica en el Apéndice 2: La "Evangelii gaudium" del Papa Francisco, un nuevo tono hermenéutico-pastoral" (pp.31-44).



Podemos preguntarnos: en lo personal y en lo comunitario, ¿es la alegría una característica de nuestro discipulado misionero? ¿Surge del encuentro siempre vivo con Jesucristo? ¿Anima una pastoral de puertas abiertas y un dinamismo misionero? ¿Se abre suficientemente a los pobres y enfermos, o más bien tiende a la autopreservación, la comodidad y el encierro enfermizo?

lunes, 1 de agosto de 2011

CURSO VIRTUAL (Ficha Nº 1): Teología del cambio de época - Experiencia creyente y religiones - El Dios de Jesucristo

Querido/as Amigo/as:
Comenzamos el curso virtual sobre Teología del cambio de época, una propuesta de formación teológico-cultural, bíblico-espiritual y socio-pastoral integral desde Argentina. 
Intentaré acompañarlos desde este blog, posteando sugerencias semanales para una lectura creativa y fecunda de la Trilogía que pueden bajar de la columna de la derecha.
1) Lo primero que les sugiero es que intenten realizar este itinerario teológico-espiritual-pastoral con alguna/s otra/s personas. Si tienen afinidad, mucho mejor, ya que los intercambios serán más ricos.
2) Impriman la 0.1. Sinopsis de la Trilogía: resultará un buen mapa para no perderse por el camino.
3) Intenten ser disciplinado/as: reserven dos horas semanales para la lectura de los textos, y una media hora o 45' para intercambiar las reflexiones con sus compañero/as de camino.
4) No sean ansioso/as: no avancen más allá de lo sugerido, de modo que si el tiempo sobra, puedan profundizar los capítulos correspondientes a la semana.
5) Comenzaremos con el primer libro, que lleva por título Historia y perspectivas de las ideas teológicas (3ª ed.). Pueden bajar el archivo PDF, imprimirlo en papel o simplemente leerlo desde su PC, notebook, netbook, laptop, reader...
6) Durante esta semana leeremos los primeros dos capítulos, que van desde la página 3 a la 16. Hay también una breve introducción (pp.1-2) que ayuda a comprender el sentido de este primer volumen.
7) Este primer libro es el que exigirá mayor esfuerzo de comprensión y conceptualización. Si les cuesta entender, no se asusten. Estaré dispuesto a responder preguntas o a realizar aclaraciones por correo: gerardoramos47@yahoo.com.ar. En caso extremo, pueden esperar a que comencemos con los siguientes volúmenes, que son de más fácil comprensión.
8) La consigna para esta semana será responder los cuestionarios que están al final de cada uno de los capítulos (pág. 10 y 16), para luego compartirlos en grupo (con la/s persona/s con que hagan la experiencia). Si bien este comienzo no resultará lo más ameno del camino, el esfuerzo aquí requerido será necesario para poder disponer de mayor cantidad de elementos de reflexión para más adelante.
Bueno, les deseo un buen inicio, y quedo a disposición para responder a posibles dudas o inquietudes.
Gerardo Daniel Ramos scj